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sábado, 4 de junio de 2011

LIEVA LLEVA EL PATRIMONIO INDUSTRIAL A LA UNIVERSIDAD

Otra iniciativa para la difusión del patrimonio industrial serrano. Lieva ha participado en las octavas jornadas de turismo onubense que organiza el grupo Geidetur, de la Universidad de Huelva. Con ponencias sobre Santa Teresa de Electricidad y la ruta de los molinos de Cortegana, nuestros compañeros llevaron este patrimonio por descubrir a un puñado de alumnos y a un grupo de investigadores de gran relieve en nuestra provincia.

http://www.huelvainformacion.es/article/huelva/973764/la/comarca/serrana/se/hace/hueco/la/uhu.html

viernes, 1 de abril de 2011

LIEVA EN CANAL SUR TELEVISION

El programa "Espacio Protegido" que grabamos sobre el patrimonio industrial del Valle del Múrtiga se emitió el pasado sábado 19.


Este es el enlace http://www.radiotelevisionandalucia.es/tvcarta/impe/web/contenido?id=7223 . Nuestra intervención va desde el minuto 18:39 al 25:05.

Aunque no se ve todo lo nítido que debiera, esperamos que... os guste

martes, 28 de diciembre de 2010

SANTA TERESA DE ELECTRICIDAD EN LA PRENSA

Los medios de comunicación de Huelva se hacen eco de nuestro trabajo en relación con el patrimonio industrial de la sierra

martes, 30 de noviembre de 2010

SANTA TERESA DE ELECTRICIDAD EN LAS I JORNADAS DE PATRIMONIO INDUSTRIAL DE ANDALUCIA

La Asociación Cultural Lieva ha participado en las I Jornadas de Patrimonio Industrial y Obra Pública de Andalucía, celebradas recientemente en el Colegio de Ingenieros de Andalucía bajo la coordinación de Julián Sobrino Simal.

Nuestra entidad ha sido seleccionada para exponer y dar a conocer el legado que dejase en la sierra onubense la vieja compañía Santa Teresa de Electricidad, S.A. La exposición ha incluido la descripción de la empresa, los hitos geográficos y localidades en que desarrolló sus funciones, construcciones como la Casa del Guardalieva, el Salto de Los Batanes o las instalaciones de El Repilado, etc.

También se han proyectado imágenes originales de los años 20 hasta finales de los 60, que reflejan la vida que proporcionó la empresa a la comarca y la vertebración social y económica que supuso.

viernes, 22 de octubre de 2010

DANDO A CONOCER LA RUTA DE LOS MOLINOS DE CORTEGANA

Nuestra asociación ha impulsado y participado en una actividad para difundir los valores de La Ruta de Los Molinos de Cortegana. En un completo recorrido amenizado y asesorado por nuestros amigos de Culturaleza, hemos podido comprobar los valores ambientales y etnológicos de este sendero que está salpicado por los restos de una docena de molinos harineros.

En el transcurso de la misma se ha podido elaborar pan con nuestras propias manos y disfrutar de una recreación de los antiguos arrieros serranos, protagonizada por nuestro socio Luís Romero, mientras que otro socio de Lieva, Mario Borrallo, dirigía la comitiva y les explicaba el patrimonio que aparecía a ambos lados del sendero.

Tenemos pensado repetir la experiencia más adelante y además también publicar un número de nuestra revista Rumor de Aguas dedicado a esta experiencia. Estas actividades están subvencionadas por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía

martes, 17 de noviembre de 2009

Lieva abre un nuevo canal para publicar documentos

Lieva ha abierto un nuevo canal de comunicación a través de Internet para publicar documentos propios o de contenido serrano y patrimonial. Y hemos abierto una cuenta en Issuu. El primer documento subido ha sido una ponencia sobre restauración privada del patrimonio y arqueología industrial que publicamos en 2005, con motivo de las XX Jornadas de Patrimonio de la Comarca de la Sierra. El enlace es http://issuu.com/lieva/docs/pon_guardalievas_libro_jorn_cortegana.

Esperamos que os guste esta nueva iniciativa.

lunes, 6 de abril de 2009

Lieva lleva la Ruta de Los Molinos a las Jornadas de Patrimonio

Las XXIV Jornadas del Patrimonio de la Comarca de la Sierra celebradas en Cala han sido el escenario donde la Asociación Cultural Lieva ha difundido una vez más la Ruta de Los Molinos de Cortegana. Con un enfoque turístico y patrimonial, Mario Borrallo y Curro García expusieron el proyecto, aportaron numerosos datos históricos y propusieron varias rutas complementarias.

El proyecto ha recibido el respaldo del Ayuntamiento de Cortegana, cuyos dirigentes estuvieron presentes en Cala.

jorn patr cala XXIV 09 (526)

viernes, 13 de marzo de 2009

LIEVA DIFUNDE EL PATRIMONIO SERRANO EN CATALUÑA

La Asociación Cultural Lieva continúa impulsando iniciativas originales y difundiendo el patrimonio serrano. La última ha consistido en un extenso artículo centrado en el patrimonio industrial que legó a la comarca la antigua empresa “Santa Teresa de Electricidad”, que este colectivo ha descubierto y dado a conocer, y que ha sido publicado por el Butlletí d´Arqueologia Industrial i de Museus de Ciència y Tècnica de Catalunya.

Esta revista es una de las más prestigiosas del Estado en materia de patrimonio industrial, y ha cubierto ya un periplo de más de 20 años de vida. Es editada por la Associació del Museu de la Ciència i de la Tècnica i d´Arqueologia Industrial de Catalunya, bajo la dirección de Assumpció Feliu i Torras. Entre sus apoyos está el propio Museo de la Ciencia y la Técnica de Catalunya ubicado en Terrassa. El artículo fue publicado en el número 68 de este boletín, el último aparecido en 2008, junto a textos que hablan de temáticas interesantes como el bicentenario de una empresa catalana de abrasivos, los faros de Cataluña, el arte contemporáneo y el patrimonio industrial, el Real Canal del Manzanares, la plataforma para salvar las Naves de Macosa en Valencia o diversas informaciones sobre congresos internacionales de gestión e interpretación del patrimonio. Todo ello en textos escritos en catalán, castellano e incluso un resumen en inglés, procedentes de centros de prestigio como el Colegio de Ingenieros Industriales de Cataluña, la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Zaragoza, el Museo de Historia de Barcelona o el Museo de la Revolución Industrial Fray Bentos de Uruguay.

El artículo publicado abarca cinco páginas con fotografías de distintos bienes muebles e inmuebles de este patrimonio serrano. Entre estas imágenes se encuentra la de la Central Hidroeléctrica de “Los Batanes”, más conocida como “El Salto”, el depósito o cámara de captación de aguas, la presa de desviación de la ribera del Múrtiga situada en la aldea de Las Chinas o la lieva que llevaba el agua desde allí hasta la central. También se muestran fotografías de los socios de Lieva recordando viejos objetos que todavía pueden verse, como las tuberías de conducción del agua realizadas en hierro y artilugios rescatados del expolio pertenecientes a la colección de Eloy García Peña que forman parte de una exposición itinerante sobre la electricidad y la innovación industrial en la comarca.

stt varios años (15) Depósito de aguas o cámara de captación

En cuanto al texto, se recogen los trabajos de esta asociación por dar a conocer este rico legado, que comenzaron en 1995 y que han abarcado homenajes a fundadores y trabajadores, publicaciones, jornadas de puertas abiertas conferencias, restauraciones del patrimonio a pie de obra, etc. Estos esfuerzos han dado determinados frutos, como su inclusión en varias exposiciones a nivel andaluz y en Jornadas Europeas de Patrimonio, su consideración como parte del patrimonio protegido por la Junta de Andalucía y el compromiso de varias instituciones como el Ayuntamiento de Jabugo y la compañía Sevillana Endesa de instalar un futuro Museo de la Electricidad en el edificio de la vieja Central Térmica de El Repilado.

miércoles, 15 de octubre de 2008

LAS JORNADAS EUROPEAS MUESTRAN EL PATRIMONIO INDUSTRIAL SERRANO



Las Jornadas Europeas del Patrimonio son una actividad que lleva ya diecisiete años mostrando el patrimonio del viejo continente. Junto al impulso desde el Consejo de Europa, en nuestra tierra son organizadas por la Consejería de Cultura y la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía a través de los Gabinetes Pedagógicos de Bellas Artes y que en esta edición han estado dedicadas al patrimonio industrial.

Dentro de la provincia de Huelva, una de las zonas escogidas para acoger actividades ha sido la comarca serrana, que ha recibido la visita de alrededor de 300 personas para conocer el legado industrial de la vieja empresa Santa Teresa de Electricidad. De esta forma, los excursionistas han podido visitar la antigua Central Térmica que la compañía construyó en 1926 en El Repilado, en término municipal de Jabugo. Una localidad que aún mantiene en pie buena parte del conjunto edificado que Santa Teresa puso en explotación en sus distintos negocios, desde el eléctrico al harinero, pasando por el maderero o el automovilístico.

Central Térmica de El Repilado

Desde que la Asociación Cultural Lieva dio a conocer este patrimonio en 1995, muchos han sido los trabajos y acciones destinados a difundir este patrimonio industrial serrano, quizá de los más desconocidos de la provincia pero también de los más destacables. Ponencias, exposiciones, publicaciones y otras iniciativas de Lieva y sus colaboradores han posibilitado que las administraciones pongan su atención en este legado y se hayan dado los primeros pasos para la construcción de un museo de la electricidad y los avances tecnológicos históricos en la sierra. En esta iniciativa participa activamente la empresa Sevillana Endesa, propietaria actual de las instalaciones, y tendrá su sede precisamente en la antigua Central Térmica que ha centrado las jornadas europeas de patrimonio en la sierra.

La visita estuvo guiada por Eloy García Peña, socio fundador de Lieva y gran conocedor del proceso productivo eléctrico de la época, quien explicó el funcionamiento de la antigua central y todo el engranaje industrial gestionado por Santa Teresa. El coordinador del Gabinete de Bellas Artes en Huelva, José Juan de Paz Sánchez, también participó en la actividad, acompañando a los participantes durante la tarde del sábado.

Otras actividades dentro de estas jornadas europeas de patrimonio han sido las visitas a las antiguas instalaciones mineras de Corrales, en Aljaraque, donde se pudieron ver la antigua estación de ferrocarril, el Cinema-teatro, el Casino Minero y la Central térmica. En Alosno y Tharsis se visitó el ferrocarril y el muelle de Tharsis en Corrales. Otras excursiones han tenido lugar al muelle de la Riotinto Company Limited en Huelva y al Museo Casa Dirección de Valverde del Camino. Finalmente, también la comarca minera de Riotinto ha sido objeto de estas jornadas, con contenidos tan interesantes como el barrio inglés de Bellavista, el ferrocarril minero o el Museo Minero de esta localidad.

Las características históricas, artísticas y patrimoniales de estos lugares quedarán plasmadas en una publicación que será distribuida por parte de la Junta de Andalucía para difundir los valores que atesora el patrimonio industrial onubense.

martes, 24 de junio de 2008

LA ASOCIACION LIEVA PROPONE RESCATAR LA RUTA DE LOS MOLINOS EN CORTEGANA

La Asociación Cultural Lieva va a llevar a cabo una nueva iniciativa consistente en la configuración de un nuevo producto turístico relacionado con el patrimonio serrano. En esta ocasión se trata de lo que podría denominarse la Ruta de los Molinos, que recorre parte del término municipal de Cortegana.

Los responsables del proyecto son Mario Borrallo y Curro García, colaboradores de Lieva, quienes han impulsado la recuperación y toma en consideración de una ruta turístico-cultural de estimable interés. Los siguientes pasos a dar serán la investigación en archivos municipales para obtener datos relacionados con la actividad de la molienda y la agroganadería en general en Cortegana (cronología de los molinos, régimen de propiedad, importancia socioeconómica de los molinos harineros, etc.), y redactar un completo proyecto que será presentado al Ayuntamiento de Cortegana, la Mancomunidad Sierra Occidental, el Grupo de Desarrollo Rural Sierra de Aracena y Picos de Aroche e instituciones públicas y privadas como las instituciones locales y regionales.

El recorrido escogido es un camino histórico que discurre paralelo a la ribera de Carabañas, afluente del río Caliente, que a la altura de La Nava se une al Múrtiga. No está señalizado en alguna de sus zonas, por lo que sería inédito para los senderistas, aunque en su último tramo se solapa con el sendero PRA-3 que conecta Cortegana con La Nava.

La originalidad de este proyecto estriba en que hasta ahora tan sólo se conocían por parte del gran público dos molinos en este camino, situados ambos en el lugar donde se encuentra una antigua posada de arrieros, hoy convertida en complejo hotelero. Sin embargo, la ruta propuesta atesora entre sus márgenes al menos ocho molinos más, junto a otros elementos de interés etnográfico y medioambiental que la hacen muy atractiva.

Son en principio unos diez) molinos de agua los que podrá encontrar el turista durante el recorrido, de los que existían muchos en la sierra, ubicados a ambas márgenes de sus riberas y cursos de agua. Eran utilizados para moler trigo y obtener harina y cumplieron una función económica y social muy importante, ya que el pan era un alimento básico para la dieta de subsistencia de la mayoría de las familias serranas de la época. Además, también se utilizaba como elemento de trueque a cambio de otros servicios, en una práctica conocida como “maquila”.

Todos los molinos se encuentran abandonados y su estado de conservación no es bueno. Algunos están semienterrados, su cárcava no es accesible y sus muros se encuentran derruidos en parte y cubiertos por la vegetación que, si bien dificulta su acceso físico y visual, actúa como elemento consolidador de la estructura. Sin embargo, otros presentan características de gran interés, como por ejemplo el mantener algunas de las piedras con las que se molía antaño, el conservar un estado de monumentalidad estimable ya que la mayoría cuentan con el cubo por donde pasaba el agua que movía los engranajes, etc.

El entorno del recorrido destaca por su riqueza ambiental y ecológica, encontrándonos bosque galería, cascadas de agua y gran variedad de fauna. Pero también es atractiva la gran cantidad de elementos patrimoniales que lo inundan, entre los que resaltan aquellos relacionados con las actividades agrícolas e industriales. A modo de ejemplo, podemos citar acequias, lievas, abrevaderos, presas y azudes, algunos de ellos de original aspecto. Mención especial es necesario hacer de un puente de bella factura que sortea el barranco cuya finalidad era conducir el agua por su parte superior, y sobre todo un molino que presenta una de sus fachadas a modo de arcadas y que puede resultar un ejemplar único en la comarca.

El objetivo de la Asociación Lieva es diseñar un nuevo producto turístico que reactive la importancia cultural de Cortegana en relación a la provincia, a la vez que sensibilizar a los vecinos de su pasado de esfuerzo y superación que ha legado a nuestras generaciones un patrimonio digno de ser rescatado del olvido.

domingo, 25 de noviembre de 2007

LA ASOCIACIÓN LIEVA RINDE HOMENAJE A LOS EMPLEADOS DE SANTA TERESA



La Asociación Cultural Lieva vuelve a organizar una actividad en torno al patrimonio industrial que dejó la antigua compañía Santa Teresa de Electricidad. En esta ocasión, va a aprovechar la prejubilación del último trabajador que queda en activo procedente de aquella empresa. A tal fin, Eloy García Peña, socio fundador de Lieva, entregará una placa conmemorativa a José Rafael García García, quien recientemente ha finalizado su vida laboral.

Santa Teresa fue una empresa fundada en 1902 que protagonizó junto a otras iniciativas una embrionaria revolución industrial en la comarca serrana. Aunque su actividad principal consistía en la producción y distribución de energía eléctrica, también llegó a mantener una panadería, una fábrica de harinas, una serrería, un almacén de trigo, una empresa de autocares, etc. Su actividad finalizó en 1978, al ser absorbida por la entonces Sevillana de Electricidad, hoy propiedad de Endesa.

A Sevillana pasaron, pues, las decenas de trabajadores que tenía en plantilla Santa Teresa, los cuales se han ido jubilando paulatinamente, hasta llegar al pasado día 1 de Octubre, en que lo hizo José Rafael García García.

Aprovechando esta ocasión, tendrá lugar el sábado día 27 de octubre una celebración organizada por un grupo de jubilados de la antigua Santa Teresa, que rendirán homenaje a todos aquellos que tuvieron la ocasión de trabajar en la vieja compañía.

El homenajeado por la Asociación Lieva, nació en Aracena, en Julio de 1952, ingresó en Santa Teresa el 12 de Marzo de 1973 y ha desempeñado su trabajo como Profesional de Oficio en la zona de La Sierra, desde esa fecha sin interrupción hasta hoy.

Persona muy vinculada a las labores y tareas sociales de ayuda a necesitados y desamparados en Aracena, Rafael está también muy relacionado con los aspectos religiosos de la Semana Santa aracenense.

Ocupa su tiempo libre en actividades como la pesca. Buen trabajador, de trato afable y asequible, cumplidor y defensor de la normativa de prevención de riesgos laborales, con él se nos va el “savoir faire”, la experiencia carente de academicismo y el espíritu de abnegación y entrega por el cliente que aprendió en Santa Teresa. Un saber hacer que, a pesar de las muchas noches de averías y desvelos que le ha ocasionado, ha sabido transmitir a las nuevas generaciones de trabajadores de la electricidad serrana.

Trabajadores de la antigua Santa Teresa junto a miembros de Lieva



Santa Teresa de Electricidad fue una empresa que aglutinó e impulsó buena parte del desarrollo industrial de la sierra desde su fundación en 1902. A lo largo de su trayectoria fue capaz de desarrollar diversas actividades como producción de energía eléctrica, serrería, almacén de harinas, panadería, automóviles serranos, etc. Su legado aún se mantiene en pie, formando un rico e interesante patrimonio industrial desparramado por localidades como Jabugo, El Repilado o La Nava.

La Asociación Lieva lleva varios años intentando difundir este patrimonio a través de audiovisuales, conferencias, ponencias en jornadas de patrimonio, homenajes, etc. El objetivo final es la construcción de un museo que integre una colección de artilugios antiguos relacionados con la electricidad que es propiedad de los socios de Lieva, además de un archivo documental con la vida de la compañía y diversos contenidos divulgativos de este despegue industrial que supuso Santa Teresa. El museo se instalará en la antigua central térmica construida en los años veinte del siglo pasado en El Repilado, para lo cual ya se han dado los primeros pasos gracias a los acuerdos entre Lieva, el Ayuntamiento de Jabugo, Sevillana Endesa y la Junta de Andalucía.


jueves, 25 de mayo de 2006

La Sierra onubense está presente en la exposición "Las Fábricas del Sur"

El patrimonio industrial serrano que dejó la empresa "Santa Teresa", se da a conocer gracias a la labor de la Asociación Cultural Lieva
La comarca de la sierra está presente en la exposición denominada “Las fábricas del Sur”, que se mostrará hasta el 18 de Junio en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla. Se trata de una iniciativa de la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía, comisariada por Juan Domingo Santos y asesorada por Julián Sobrino Simal, que pretende recuperar los lugares más emblemáticos de nuestra tierra desde el punto de vista de la arqueología industrial. En el caso serrano, se ofrece el ejemplo de las instalaciones industriales derivadas de la producción de energía eléctrica por parte de la antigua Santa Teresa, cuyo patrimonio ha difundido la Asociación Cultural Lieva con la intención de crear un museo de la electricidad en El Repilado. Son cientos de imágenes proyectadas las que dan una idea del gran patrimonio con que contamos en este apartado y que está repartido por todas las provincias andaluzas y por todos los sectores económicos. Desde la metalurgia malagueña o gaditana de los siglos XVIII y XIX, hasta las fundiciones de altos hornos, las instalaciones mineras, las dependencias de transformación agroalimentaria o los tendidos ferroviarios, Andalucía cuenta con un inigualable abanico de lugares donde aún son visibles las huellas del desarrollo industrial de nuestros pueblos y ciudades. El legado de aquellas actividades humanas son maquinarias, ingenios, edificios, infraestructuras, fábricas, viejos oficios a punto de extinguirse y paisajes modificados en aras al avance económico que experimentó nuestra tierra hasta el primer tercio del siglo XX. En el caso de nuestra provincia, se muestran imágenes de la fábrica de conservas USISA, en Isla Cristina, las minas de Riotinto o la Central Térmica y demás instalaciones que pertenecieron a Santa Teresa de Electricidad en El Repilado (Jabugo). En este último caso, incluido en el catálogo de la exposición, se resalta el papel del ferrocarril Huelva-Zafra en la dinamización económica e interrelacional de la zona, y se apuesta por su potenciación comercial y turística, además de reconocer el papel de Santa Teresa en el desarrollo socioeconómico de la comarca serrana. El rescate de este patrimonio industrial serrano ha sido posible gracias al esfuerzo continuado que la Asociación Cultural Lieva lleva manteniendo desde 1995, y que ha conseguido el descubrimiento de la importancia que la empresa tuvo en su época, el conocimiento de las instalaciones que han permanecido en pie a través del tiempo y la inclusión de la arqueología industrial en el amplio catálogo del patrimonio serrano. Colaboradores de Lieva como Eloy García, Antonio Tristancho o Felix Sancha han alumbrado aquel pasado con sus datos e investigaciones. Además, se han elaborado exposiciones, jornadas de puertas abiertas que han mostrado el patrimonio industrial serrano, restauración de construcciones, homenajes, etc. Todo este trabajo va dirigido a instalar en El Repilado un museo de la electricidad que recoja la historia de Santa Teresa, una colección de objetos que refleja la evolución de la electricidad en la zona y otros elementos ligados a la producción eléctrica en la provincia onubense.

viernes, 7 de octubre de 2005

PONENCIA: "LA REHABILITACION PRIVADA DEL PATRIMONIO. LA CASA DEL GUARDALIEVAS"

A la memoria de José María Medianero Hernández,

Uno de los Nuestros



LA REHABILITACIÓN PRIVADA DEL PATRIMONIO: LA CASA DEL GUARDALIEVAS

1.- EL PAPEL DE LA SOCIEDAD

Las recientes transformaciones sociales e ideológicas que ha experimentado el orbe han puesto de manifiesto que, por una parte los poderes públicos no pueden aspirar a satisfacer todas las demandas, siempre en aumento, que la sociedad actual le plantea. En el plano patrimonial andaluz, este aserto toma auténtica entidad al apreciarse el vasto catálogo de objetos, lugares, rasgos identitarios y sensaciones susceptibles de ser recuperados e incorporados a una protección y una difusión necesarias.

Por otra parte, el ciudadano ha aumentado su conciencia en torno al papel que le toca desempeñar y desde la sociedad civil se reclaman nuevas formas de participación. Son métodos que, algunos, han existido desde siempre, aunque otros se formulan desde nuevas acepciones. Es evidente que la implicación personal de ciudadanos interesados en la puesta en valor del patrimonio andaluz atesora ya una larga trayectoria, con mayor o menor acierto o cuidado. También ha sido tradicional la agrupación de los andaluces en asociaciones o entidades con objetivos similares, que se han mantenido en el tiempo con los lógicos y habituales altibajos en su quehacer. Hoy, parece que se abre paso una nueva vía constituida por el voluntariado como forma de participación ciudadana novedosa con la que seguir incrementando el uso social de los bienes culturales.

De todas formas, sea cual sea la fórmula escogida, continuamente se refuerza la importancia de “la participación como principio democrático de intervención directa y activa de los ciudadanos y ciudadanas en las responsabilidades comunes, promoviendo el desarrollo de un tejido asociativo que articule a la comunidad desde el reconocimiento de su autonomía y pluralismo” (frases recogidas de la Ley Andaluza del Voluntariado).

En efecto, la sociedad se ha dado cuenta de que la participación a que está obligada en estos momentos históricos no puede remitirse exclusivamente a su papel como masa electoral temporal. Independientemente de su derecho para ejercer su derecho al voto democrático, convertido a veces en obligación en beneficio de la salubridad del sistema, la sociedad andaluza ha ido despertando paulatinamente su conciencia crítica y se ha convencido de la función esencial que atesora respecto a velar por el respeto a su patrimonio, a colaborar con las administraciones públicas contra aquellos desmanes que se cometían en beneficio de intereses particulares.

Desde esta perspectiva, está claro que la dimensión de este esfuerzo colectivo podría calificarse como “pública”, al estar enfocada a la defensa de los fines comunes que toda sociedad ha de defender. Sin embargo, su organización en asociaciones, su materialización práctica a través del voluntariado o de iniciativas particulares, la lleva a ser considerada como una iniciativa privada. Más allá de la posible interpretación peyorativa que el término provoque en ciertos círculos, entendemos que estamos hablando de la motivación individual o colectiva que todo ciudadano puede aportar desde su esfera privada y personal a un objetivo público.

Se construye de esta forma el contexto apropiado para profundizar en el debate patrimonial serrano, en el sentido de reivindicar la labor de las asociaciones, de los ciudadanos de la Sierra, que han demostrado su implicación con su comarca, con su tierra, con su gente y con sus proyectos en común. Lo que hasta la fecha era entendido en la comarca y en otros ámbitos como una labor de las asociaciones, que ayudaban o que impulsaban a determinadas iniciativas, hoy debe ser valorado como lo que es: un verdadero movimiento social que redunda de forma importante en beneficio de todos. Estamos hablando de lo que ya es conocido como “tercer sector”, constituido por asociaciones, fundaciones, ong´s, agentes sociales, plataformas y otros colectivos no formales que han aportado la innovación de constituir una iniciativa privada al servicio de lo público, de ser una iniciativa social. Una función solidaria, que nace de la voluntad individual puesta en común y que coadyuva a la materialización de proyectos colectivos.

El mejor ejemplo que encontramos en estos momentos es el de la propia Federación de Asociaciones Culturales de la Sierra, que año tras año es capaz de organizar, junto a Ayuntamientos e instituciones públicas y privadas, un evento de la calidad y de la importancia de las Jornadas de Patrimonio. Pero también es preciso alabar y reivindicar la labor de cada colectivo, de cada voluntario, de cada ciudadano de cualquier pueblo de la Sierra, que organiza una semana cultural, que colabora en sus fiestas tradicionales, que desinteresadamente son los que mantienen y dan vida a nuestro patrimonio.

Como es fácil apreciar, no hablamos de patrocinio ni de mecenazgo privados. No son las figuras que nos ocupan. Las tareas mencionadas no se realizan a cambio de unas expectativas de beneficio económico. En esta conciencia no tienen cabida las exenciones fiscales.

Aunque podamos realizar una labor de canalización del “mecenazgo en especie”, según la acertada definición de la Asociación Española de Gestores del Patrimonio Cultural, el importante papel de los ciudadanos y asociaciones serranas en cuanto a la conservación de su patrimonio no puede analizarse en términos puramente mercantilistas, ni debe participar de la contradicción (enfrentamiento irreconciliable, en confundida opinión de algunos) entre lo público y lo privado.

Nuestra filosofía parte de lo privado, de la inalienable autonomía personal, para volcarse sobre lo colectivo, sobre el interés público que supone recuperar y mantener una memoria propia, un patrimonio sobre el que reconocerse. Por nuestra parte, como filosofía irrenunciable de la Asociación Lieva, también intentamos aportar el adicional elemento de la legítima aspiración a convertir dicho patrimonio revalorizado en una nueva vía de desarrollo sostenible para nuestra comarca.

Por otra parte, el voluntariado y el asociacionismo constituyen un fin público en sí mismos, ya que contribuyen a la articulación de la sociedad y colaboran con las instituciones al cumplimiento de unos objetivos de interés social.

Por último, es preciso mantener una necesaria independencia de pensamiento, de análisis y de actuación, un activo que nos pertenece y que nos permite prestar una colaboración sincera y eficaz al resto de agentes que participan de los mismos objetivos. En este sentido, cuanto mayor autonomía de criterio tenga una asociación, mejor aportación hará al bien general, mejor podrá asesorar a los responsables de velar por el cumplimiento de los objetivos sociales a que se debe el Estado. Las administraciones, conscientes de ello, deben saber estimular y preservar esta libertad en el convencimiento de que será una herramienta imprescindible para que un colectivo ejercite el compromiso social que le es propio y que coincidirá con el interés público al que sirven las instituciones.
Como quedó de manifiesto en las III Jornadas Andaluzas de Voluntariado Cultural, celebradas en 2000, la labor del voluntario cultural es complicada. La necesaria especialización que ha experimentado la administración cultural y las imprescindibles cautelas legales que afectan al patrimonio cultural andaluz dejan escaso hueco a la acción altruista que puede ejercer una asociación o un ciudadano a su libre elección.
Un voluntario cultural puede apoyar a los profesionales, puede impulsar la investigación del patrimonio etnológico, puede ayudar a la recogida de información o crear asociaciones de apoyo a una tarea cultural concreta. También puede centrar su labor en un edificio singular, como por ejemplo en la Sierra la Asociación de Amigos del Castillo de Cortegana, o como hemos demostrado recientemente la Asociación Cultural Lieva, cuando hemos estudiado, rescatado, recuperado y puesto en valor un acueducto de riego que languidecía en Galaroza a pesar de sus dimensiones, sus más de 200 años de antigüedad y la importancia que tuvo en su día para levantar la hortofruticultura de esta zona, que es lo mismo que decir para imprimir parte de la identidad de los cachoneros.
Además, a las asociaciones nos queda la función de difundir nuestro patrimonio. Es una labor que llevamos haciendo desde hace mucho tiempo, en relación al catálogo local o al serrano, a través de iniciativas como las Jornadas de Patrimonio de la Comarca de la Sierra. Habría incluso que ir más allá, y tratar de profundizar en la idea de la interpretación del patrimonio, que va más allá de la mera difusión. En palabras de Jorge Morales, “la interpretación del patrimonio es el arte de revelar in situ el significado del legado natural, cultural o histórico al público que visita esos lugares en su tiempo de ocio”. Con esta afirmación, se ponen en relación diversos factores de esencial importancia como son la labor del voluntariado, la difusión del patrimonio, su puesta en valor y su dimensión como factor de desarrollo a través del turismo y del disfrute por parte de los ciudadanos.

Esta es la línea y los principios que deben presidir una nueva etapa en la tarea de las asociaciones y el voluntariado cultural serranos, es la que viene intentando aplicar la Asociación Cultural Lieva desde su fundación, y es la que hemos impreso a este proyecto de rescate de la Casa del Guardalievas.

2.- LA CASA DEL GUARDALIEVAS

a) Contextualización.-

El 1 de Enero de 1902 se fundaba en Jabugo la empresa “Santa Teresa, S.A. de Electricidad”, una compañía dedicada en principio a la producción y distribución de energía eléctrica aunque a lo largo de su existencia diversificó sus objetivos hasta abarcar un amplio abanico de actividad industrial entre el que destacaba la producción de harina, una panadería, una serrería o una empresa de automóviles. “Santa Teresa” fue absorvida por Sevillana de Electricidad a mediados de los años 70 del siglo XX y durante su vida se convirtió en un eje vital para el desarrollo de la economía y de la sociedad serranas, al mismo tiempo que en una entidad entrañable para muchas familias de la zona.

El origen geográfico y físico de esta aventura empresarial podemos localizarlo en la aldea de Las Chinas, entre los términos municipales de Galaroza, Jabugo y La Nava, en pleno corazón del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Allí, “Santa Teresa” construyó una pequeña presa de regulación que permitía el paso de agua hacia las lievas o conducciones que la llevaban hasta la central hidroeléctrica.

El lugar estaba presidido por una casa donde vivía el operario que estaba encargado de regular la intensidad del agua, según instrucciones puntuales y permanentes en función de las necesidades. Las órdenes eran transmitidas a través de la primera línea telefónica que se instauró en la comarca serrana impulsada por “Santa Teresa”, lo cual provocó que durante muchos años, el único teléfono que había en numerosos pueblos de la comarca estuviera ubicado en el domicilio de los empleados de la eléctrica. El empleado que habitaba la casa que nos ocupa era denominado como el “guardalievas”, y también la vivienda que lo acogía adoptó tal nombre.

En este contexto, no es de extrañar que la pasión de un ciudadano por el patrimonio que le es más cercano empujase a Eloy García Peña a embarcarse en esta aventura romántica por recuperar su memoria. Eloy, socio fundador de la Asociación Lieva, se las arregló para adquirir el terreno y la casa y no se conformó con ello. Desde el año 1999 puso en marcha toda su capacidad de trabajo y su imaginación al servicio de la reconversión de las ruinas en una morada singular. Más aún, pretendió devolverle al lugar la magia que a él le sugería.

b) Las obras

La parcela fue adquirida en 1999 a la Cía. Sevillana de Electricidad, propietaria de la misma, por escritura de disolución y liquidación de la antigua Santa Teresa, S.A. de Electricidad.

Contiene en su interior la antigua vivienda del “guardalievas”, y la Presa de captación y regulación del río Múrtigas, para conducir mediante el canal (Lieva) las aguas, hacia la Central Hidroeléctrica de Los Batanes, popularmente conocida como El Salto. Las instalaciones comprendidas en la parcela referenciada, de caber unos 9.800 m2, constan de la vivienda del Guarda, La Presa y sus artilugios correspondientes.

Su ubicación exacta vienes a ser el lugar conocido como “Pasada de Jabugo”, en término municipal de La Nava, junto a la rivera del Múrtigas, en el camino real de Las Chinas a Jabugo, partiendo justo frente a la Ermita de Las Chinas, por donde tiene acceso peatonal, siendo el rodado para vehículos por su parte sureste, en dirección a la Carretera Nacional 435, en su punto kilométrico 129.

Tras el estudio de las posibles vías de recuperación y/o restauración, se comenzó por solicitar Licencia de obras al Ayuntamiento de La Nava, previo informe positivo de la oficina del Parque Natural, realizando la preceptiva memoria de las mismas, asesorado por el arquitecto colaborador Eduardo del Valle, que concedió total libertad de ejecución, sin los encorsetamientos típicos de algunos proyectos arquitectónicos.

Las obra civil de rehabilitación y adecuación de infraestructuras y accesos, adjudicadas al contratista local Bernardino Domínguez., se iniciaron en Julio de 2000, siendo terminadas en Febrero de 2001. La rehabilitación de todo este patrimonio siguió criterios rigurosos y de integración, junto al deseo de compaginar la habitabilidad con el mantenimiento de un encanto especial. La labor ha sido ardua, y en ella han participado colaboradores de Lieva.

Fue necesario acometer tareas previas de desbroce de malezas, pues el abandono desde 1978 y la ubicación (umbría en bosque galería) habían hecho del paraje un exuberante “paraíso natural” infranqueable, salvo para alimañas e insectos.

La vivienda, construcción de 1926 sobre la base de un antiguo cortijo de aperos agrícolas, se encontraba parcialmente arruinada y constaba de una sola nave de 60 m2, con cocina, dormitorio y salón con chimenea. Lo que en esos momentos carecía incluso de wc otrora, sin embargo, llegó a contar con luz eléctrica y teléfono, para la comunicación con la Central de El Salto. Tenía a su lado sur un alpende arruinado, donde estuvo ubicado el horno del pan y por el oeste, un adosado de unos 15 m2 que fue majada de cabras. Se aprovecharon todos los materiales existentes del derribo parcial de la techumbre tejas y maderos) y de la fábrica (ladrillos del terreno y piedra natural), con aportación, cuando fue necesario de los mismos, de elementos idénticos procedentes de derribos o ruinas.

Cabría advertir que nunca tuvo uso agrícola y que como tal, no se conservaban elementos propios de dichas tareas, estando configurada para uso estricto del personal adscrito a la generación hidroeléctrica, lo cual determina la planta, alzado, y demás elementos constructivos, que más recuerda a una construcción ferroviaria (casa de guarda-agujas) o minera (casas de mineros ingleses o franceses) con cierto sabor “industrial”.

Sobre la base de esto último se ha elegido la decoración y condicionó bastante el desarrollo de la rehabilitación, empleando para ello elementos característicos relacionados muy directamente con el patrimonio industrial de la comarca, siendo necesario “rebuscar” en los vertederos y en los “doblaos” de las casas de la zona, para imprimir más carácter arqueo-industrial y alejarnos del manoseado estilo rústico, tan de moda últimamente. Como ejemplos, pueden citarse una escalera de caracol antiguamente ubicada en instalaciones industriales, un teodolito que ahora es una funcional lámpara de pie, o una rueda antigua de molino convertida en una coqueta mesa.

Los objetivos de la rehabilitación no sólo han estado centrados en el disfrute privado, sino también en la recuperación y puesta a disposición de la sociedad de un patrimonio que estaba arruinado. Desde este punto de vista, merecen destacarse las obras realizadas en los caminos de acceso, en el punte sobre la ribera o en la Presa de regulación, así como el empleo de materiales autóctonos y de fácil integración en el entorno.

En efecto, se adecuó el camino de acceso, por la carretera, para sortear el paso del Múrtigas, pues se estimó más aceptable para el desarrollo de la obra y menos impactante para el paraje; se reconstruyeron los muros de piedra derruidos, se defendió con pared de mampostería el Arroyo de la Fuente de Las Chinas y se acometieron las infraestructuras de agua potable y luz eléctrica, soterradas por el camino, respetando los pasos de agua de los distintos “pagos de riego”. Así mismo fue necesario reforzar y restituir el tablero del puente-pasadizo sobre la ribera y sortear mediante fuerte pendiente, con empedrado manual, el acceso rodado.

El elemento esencial de la parcela es La Presa, que irrumpe con rasgos cuasi arqueológicos, en buena parte mimetizados, con un maravilloso paisaje en bosque galería sobre el río Múrtigas. Se trata de una verdadera obra de ingeniería hidráulica, que se asienta sobre un antiguo azud de riego, clavando sus cimientos 4 metros bajo el río, y descargando los estribos sobre las márgenes del mismo. Curiosamente el izquierdo, aguas arriba, se fijó sobre un esquisto pizarroso de piritas ferro-cobrizas, que por su brillo e irisación, parecía oro, lo que dio pié a la popular leyenda en la zona, de la aparición de una mina de dicho metal precioso; para el cimiento derecho fue necesario hundir a presión unos “rails” de hierro sobre el terreno de labor agrícola, pues carecían de solidez). Está ejecutada con hormigón en masa, sin armadura de hierro y el vaso, en su coronación, tiene compuertas manuales de madera para represar más volumen de agua, posiblemente por error de cálculo, pues se llegó a pensar que taparía la salida de aguas de la fábrica de tejidos que existía en la época en la aldea de Las Chinas.

Para el control de las aguas y avenidas, consta de dos compuertas de madera de un metro de ancho, accionadas manualmente mediante eje sin-fin y volante de fundición de fabricación alemana, al igual que para la entrada al arenero o depósito de lodos, que a su vez puede ser evacuado nuevamente al río mediante otra compuerta de parecidas dimensiones y una última que da acceso al inicio de la lieva, conformando espacios estancos para su mantenimiento sin interrumpir el flujo del agua. Se necesitaron muchas horas de trabajo para devolverle su antiguo y fluido movimiento, pues se encontraban totalmente gripadas o agarrotadas sobre sus ejes, así como las maderas (de pino tratado con creosota) parcialmente podridas.

Todos estos datos han podido ser recuperados del cuaderno de campo del ingeniero constructor, el alemán German Mildner, de 28 años, enviado por la casa alemana Siemens y desgraciada y tristemente desaparecido por corte de digestión y ahogamiento en la presa, aguas abajo de la Central de El Salto y enterrado, como único caso excepcional, a perpetuidad, en el cementerio de La Nava, en 1928.

Hoy, tras las tareas de rehabilitación, la Presa puede funcionar parcialmente, con carácter didáctico, y en su interior se ha instalado una coqueta piscina, con acertado paisajismo, belleza y exclusividad, que potencian los valores del conjunto, dentro de un incomparable marco natural.

Siguiendo con la restauración del patrimonio público, debemos detenernos en el apartado medioambiental, ya que gracias a las tareas silvícolas emprendidas, en el terreno rústico que circunda la vivienda, hoy en parte ocupado por una alfombra verde perenne, se pueden apreciar los tres ecosistemas que caracterizan al Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. En apenas 50 metros, encontramos un bosque galería muy bien dotado y conformado (chopos, alisos, fresnos, avellanos, xaúcos, mimbreras, sauces...) , un huerto de frutales de riego de pié (melocotoneros, ciruelos, manzanos, higueras, nogales, granados, cerezos...) y el bosque de quercíneas (robles, quejigos, alcornoques y castaños asilvestrados...), que ayudan a entender a la naturaleza e imprimen paz y descanso al viajero, en justa y equilibrada lucha con la arquitectura humana e industrial del paisaje.

c) El resultado

El resultado ha sido más brillante del que nadie, excepto quizás el propio Eloy, hubiera esperado. No sólo ha conseguido una casa maravillosa, repleta de detalles únicos, acogedora y evocadora de recuerdos familiares y patrimoniales como es posible que no haya muchas en la comarca. También ha puesto su empeño en rescatar para el disfrute de la colectividad elementos comunes que parecían perdidos para siempre.

Ahí están, ya rehabilitados, el camino, el puente, la presa, la lieva,… Patrimonio olvidado que ya es posible percibir de nuevo.

Al margen de los aspectos que forman parte de la intimidad de la familia propietaria, es posible destacar objetivos plenamente alcanzados gracias a este empeño y que forman parte del beneficio social anhelado.

En primer lugar, se produce un aldabonazo en las conciencias de los convecinos, que se multiplica en diversas vertientes. Se demuestra que se puede y se debe cuidar el entorno, limpiarlo, colaborar en el mantenimiento y adecentamiento de un lugar donde vives y ofrecerlo al visitante. Además, los ciudadanos descubren una forma de rescate del patrimonio que puede ser realizada a nivel individual, a nivel asociativo, como iniciativa privada y sin otro requisito que el de tener una adecuada sensibilidad y la suficiente cautela para no transgredir ninguna normativa legal y no cometer errores en la iniciativa.

La rehabilitación de espacios públicos que antes permanecían en la ruina, ha promovido el desarrollo y la recuperación de la memoria colectiva, el encuentro con la identidad común. Son muchos los ancianos que ahora recuerdan su vinculación con viejas actividades productivas y que aportan numerosos datos de gran importancia para favorecer la pervivencia de aquellos usos y su interpretación patrimonial.

Al mismo tiempo, se ha incrementado la rentabilidad social del patrimonio. La sociedad obtiene beneficios culturales de bienes que son de propiedad privada, los ciudadanos pueden usar este patrimonio, que se ha puesto de nuevo a su servicio, aunque sea a través del disfrute sensorial.

Se difunde el patrimonio a través de una labor de interpretación, ya que, como apuntábamos anteriormente, se revela in situ el significado del legado natural, cultural o histórico al público que visita esos lugares en su tiempo de ocio. Se ofrece, pues, un entorno regenerado al visitante, pero también se le regala al vecino que habita ese lugar la posibilidad de conocerlo para respetarlo y valorarlo en su justo término.

Finalmente, existe un poso que no podemos desdeñar quienes nos dedicamos a la acción cultural con altruismo, con cariño hacia nuestra tierra y nuestra gente. La cercanía, la vinculación de un ciudadano con el patrimonio constituye una inversión eminentemente sentimental. Como recuerda A. Santana, “el patrimonio, relacionado con la herencia, es un concepto que se enlaza con la esencia misma de la cultura y es asumido directamente por los grupos locales, por lo que implica un proceso de reconocimiento intergeneracional de unos elementos como parte del bagaje cultural”.

3.- EL CONTEXTO DE LA ACTUACIÓN. “SANTA TERESA DE ELECTRICIDAD” COMO SIMBOLO INSPIRADOR

La Casa del Guardalievas constituye el hito iniciático de todo un proceso productivo digno de ser recordado y recuperado. Supuso en su época el inicio de la producción de energía eléctrica por parte de la empresa “Santa Teresa, S.A.” y todo un ciclo de expansión económica y social en la comarca.

Forma parte, por tanto, del llamado patrimonio industrial, entendido como el legado que dejaron las actividades socioeconómicas emprendidas en nuestra tierra andaluza, fundamentalmente a partir del siglo XVIII y hasta el primer tercio del siglo pasado.

Se trata de un patrimonio que encierra una cierta dificultad en su apreciación, de una vertiente patrimonial que no ha gozado hasta ahora del favor y la apreciación por parte de algunas entidades o ciudadanos. En la línea que mostraba Juan Agudo Torrico, al denunciar que no sólo hay que tener en cuenta antiguas casas blasonadas o grandes fortificaciones, sino que también hay que atender al denominado por algunos “patrimonio menor” o “patrimonio sencillo”, también el patrimonio industrial precisaba de una mayor difusión y de un mayor reconocimiento por parte de la sociedad.

Parece que, en efecto, así ha sido entendido por parte de las instituciones y la Junta de Andalucía lleva varios años desarrollando una fructífera tarea que han impulsado personalidades como Julián Sobrino Simal, coordinador del Foro de Arquitectura Industrial en Andalucía, y que parece estar dando sus frutos.

De este modo, los ciudadanos pueden reconocerse a sí mismos, ya que el patrimonio industrial es uno de los más cercanos a la persona. Son muchos los recuerdos que traen las fábricas, los artilugios, las máquinas, los itinerarios, un tendido ferroviario…. Se trata de la cultura del trabajo que hicieron posible miles de andaluces y andaluzas para generar desarrollo económico y prosperidad en unos tiempos muy difíciles.

El rescate del patrimonio industrial nos trae, pues, la memoria colectiva, la memoria histórica reciente de nuestra sociedad, la que aún está viva, la que aún recuerda el olor de la fábrica, las bajadas a la mina, la descarga del trigo para hacerlo harina o el ruido de la sierra recortando la madera.

Nos sirven las palabras de Antonio Colinas en su obra “Libro de la mansedumbre”, recogidas por Julián Sobrino en el catálogo de la exposición “Las Fábricas del Sur”, para describir esta peculiar característica del patrimonio industrial, un patrimonio para el que “la ruina ya no es más el espacio de la decrepitud, un espacio caduco, sino que la ruina es el espacio por donde ha pasado el tiempo, la ruina es un espacio que va más allá de la historia, es el triunfo sobre la historia. Un espacio donde el ser humano, a pesar de la destrucción, todavía se puede hacer preguntas”.

Los socios de la Asociación Cultural Lieva llevan más de una década intentando dar respuesta a las muchas interrogantes que ha dejado el patrimonio industrial que todavía se mantiene en pie en la comarca serrana. Lieva se ha destacado como pionera a la hora de rescatar y poner en valor este patrimonio, como lo demuestra el que una de sus actividades principales haya estado centrada en la recuperación de la memoria histórica y sentimental de la mencionada empresa “Santa Teresa”.

En El Repilado, en pleno término municipal jabugueño, se conservan aún varias instalaciones de lo que llegó a ser un verdadero imperio industrial, ya que “Santa Teresa” creó una red empresarial que fue el germen del alumbrado público en muchos pueblos, el aliado indispensable en el auge de muchas empresas de la comarca. En efecto, la empresa fue capaz de crear un verdadero enjambre empresarial que, aunque dedicado principalmente a la producción de energía eléctrica, de alguna u otra manera estuvo relacionado con empresas, particulares e instituciones de toda la provincia de Huelva. “Santa Teresa” fue accionista mayoritario de empresas como Automóviles de la Sierra o grandes empresas harineras de España, explotó un almacén de trigo que alcanzó gran actividad, elaboró su propio pan, contribuyó a la riqueza forestal de la Sierra al instalar una serrería con máquinas eléctricas, fue capaz de montar la primera red telefónica con que contó la comarca.... En definitiva, estuvo presente y fue pionera en muchas de las actividades industriales básicas para la sociedad de su época.

En este núcleo poblacional se mantienen en pie varios edificios relacionados con esta vieja empresa que constituyen importantes restos del patrimonio industrial onubense. Restos de la panadería, del almacén de trigo, de la fábrica de harinas, de la central térmica y antiguas oficinas recuerdan a diario un pasado de esplendor. A estos inmuebles se unen instalaciones que recorren buena parte de la comarca de la Sierra, como presas y azudes, desviaciones del curso del río Múrtigas, conducciones de agua, depósitos de captación y, especialmente, la central hidroeléctrica de Los Batanes, ya en término municipal de La Nava.

La Asociación Cultural Lieva pretende recoger en un espacio expositivo y museístico los principales hitos de la industrialización de la sierra, y mostrar documentos históricos de gran importancia, como los primeros contratos de alumbrado en varias localidades, acciones, mapas, libros de contabilidad, etc. El futuro Museo de la Electricidad se va a sustentar en la colección privada del propio Eloy García, miembro de una estirpe familiar relacionada con “Santa Teresa” desde sus comienzos. Esta colección incluye centenares de artilugios e instrumentos eléctricos procedentes de instalaciones viejas o derribos y que ha ido buscando y acumulando desde hace varios años.

Otro de los elementos importantes de este proyecto de Lieva es la recuperación y catalogación del archivo documental que aún se conserva en las instalaciones de El Repilado. Se espera descubrir datos de mucho interés para la historia de la comarca, como han puesto de relieve los distintos trabajos elaborados desde 1995.

Durante la primera mitad de los años noventa del siglo pasado, los que hoy nos dirigimos a ustedes desarrollamos un trabajo de investigación relacionado con la antigua “Santa Teresa, S.A.”. El principal motivo del trabajo fue, en principio, casi romántico, debido a los lazos familiares que nos unen a la vieja empresa. Sin embargo, pronto este interés doméstico se convirtió en pasión científica, a la luz de los datos, los elementos materiales y el inmenso patrimonio que guardan, aún, todos los rincones serranos vinculados a “Santa Teresa”.

El resultado de este primer trabajo fue expuesto con gran aceptación y éxito en uno de los acontecimientos culturales más importantes de la provincia onubense, las X Jornadas del Patrimonio de la Sierra. Asimismo, en dicha edición, celebrada en Galaroza en Abril de 1995, se inauguró una exposición paralela, bajo el título “Orígenes de la Electricidad en la Sierra”, basada fundamentalmente en la magnífica colección de objetos y documentos que posee Eloy García. La muestra visitó diversas localidades serranas e incluso fue escogida por la Federación Onubense de Empresarios para conmemorar el XXV aniversario de su fundación.

La trascendencia de la investigación hizo que la Asociación “Al-Jaroza”, de la localidad de Galaroza, la escogiera para presentarla a la Campaña de Protección del Patrimonio Tecnológico de Andalucía, convocada por la Consejería de Cultura en 1995, donde obtuvieron el II premio. Más recientemente, un trabajo de Félix Sancha, otro colaborador de Lieva, presentado en las XVI Jornadas de Patrimonio de la Comarca de la Sierra, celebradas en La Nava, y el papel relevante que tuvo la exposición que Lieva organizó en las XIX Jornadas de Patrimonio celebradas en Jabugo, han ahondado en la importancia de este patrimonio para el conocimiento del patrimonio industrial de la provincia de Huelva.

En definitiva, los socios de la Asociación Lieva y otras entidades, como el Ayuntamiento de Jabugo, han apostado por este proyecto impulsando actividades como el homenaje al fundador de Santa Teresa, Román Talero, organizando excursiones y actos lúdicos para dar a conocer este patrimonio industrial, celebrando el centenario de la fundación de la empresa y consiguiendo subvenciones para hacer realidad un completo proyecto turístico y cultural en la Sierra.

En 2004, el proyecto avanzó de forma ilusionante al celebrarse la firma de un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Jabugo y Sevillana Endesa que abre la puerta definitiva a la instalación de un Museo de la Electricidad. Mediante este acuerdo la empresa eléctrica cede al consistorio el edificio de la antigua Central Térmica que la empresa “Santa Teresa de Electricidad” construyó en el núcleo jabugueño de El Repilado. A la firma asistieron representantes del Ayuntamiento, en la persona de su Alcalde, José Luis Ramos, y su concejal de turismo, Gilberto Domínguez, así como miembros de la Asociación Cultural Lieva y de la empresa Sevillana Endesa, como su director de patrimonio, Jesús Inchausti, y el director de este departamento en Huelva, Manuel Valenzuela. En este inmueble, ambas instituciones van a colaborar para instalar un museo que recoja la historia de “Santa Teresa”, una colección de objetos que refleja la evolución de la electricidad en la zona y otros elementos ligados a la producción eléctrica en la provincia onubense.

Más recientemente aún, el proyecto ha recibido un relanzamiento imprescindible ya que la Junta de Andalucía ha iniciado también una línea de colaboración y ha concedido ayudas para trabajos previos de acondicionamiento del lugar.

Las obras de acondicionamiento ya se han iniciado. Están patrocinados por la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Jabugo y cuentan con un presupuesto cercano a los 50.000 euros. Esta primera fase se va a centrar en la limpieza de los terrenos y edificaciones que albergarán el futuro museo. En total se trata de unos 700 metros cuadrados de accesos y zonas ajardinadas que serán adecentados y delimitados, además de otros 700 que corresponden al edificio de la antigua central térmica, que será la sede física de la infraestructura cultural.

Tras estas tareas, cuya finalización están previstas para finales de 2006, se procederá a ejecutar el proyecto de rehabilitación del edificio, que ha sido redactado por el gabinete del arquitecto Antonio Martínez. El proyecto incluirá el acondicionamiento de la antigua central, su adaptación al proyecto museístico que está diseñando la Asociación Lieva y el encaje de algunas dependencias de Sevillana Endesa en la torre del edificio.

Las obras tienen como principal objetivo el respeto a la fisonomía tradicional de la zona, que ha quedado configurada tras más de un siglo de actividad, con una tipología propia de la arquitectura industrial europea de la Revolución Industrial. En la zona conviven construcciones que fueron destinadas a la producción de energía eléctrica, a panadería y hornos de pan, fábrica de harinas, almacén de trigo, serrería, empresa de automóviles y varias actividades más que configuraron el entramado enjambre empresarial que impulsó la antigua “Santa Teresa de Electricidad”.


Las Chinas, otoño de 2005
Antonio F. Tristancho
Eloy García Peña

BIBLIOGRAFIA

Alvarez, José Luis: “Sociedad, Estado y Patrimonio Cultural”. Madrid, 1992

Fernandez Tristancho, Antonio: artículos publicados en el diario “Huelva Información”, la revista “Rumor de Aguas” y otros medios de comunicación.

Fernández Tristancho, Antonio y García Peña, Eloy: “El patrimonio industrial de la Sierra: el caso de Santa Teresa de Electricidad”, en X Jornadas del Patrimonio de la Comarca de la Sierra. Huelva, 1996.

III Jornadas de Voluntariado Cultural. Ubeda-Baeza, 2000

Sobrino Simal, Julián: “Espacio, memoria y lugar“, en Patrimonio Industrial de Andalucía, catálogo de la exposición “Las fábricas del Sur”. Sevilla, 2006.

domingo, 1 de mayo de 2005



La Asociación Cultural Lieva lleva la restauración del patrimonio desde la iniciativa privada a las Jornadas del Patrimonio de la Comarca de la Sierra. Se trata de un proyecto ideado, desarrollado y ejecutado por socios de Lieva, centrado en la Casa del Guardalievas, un antiguo operario de la empresa Santa Teresa de Electricidad, S.A. La restauración ha sido posible gracias al esfuerzo de Eloy García Peña, quien ha invertido tiempo y dinero junto a otros colaboradores de Lieva para hacer realidad un sueño que acariciaba desde pequeño.

Con esta actuación, se une la recuperación del patrimonio natural, el rescate del patrimonio industrial de la zona y la conformación de un espacio único en la Sierra.

El proyecto ha sido aceptado para formar parte de las Jornadas de Patrimonio que este año se han celebrado en Cortegana. La exposición de la ponencia tuvo lugar por parte del propio Eloy García y del Presidente de Lieva, Antonio Tristancho. La presentación estuvo apoyada por numerosas imágenes y datos explicativos que hicieron muy amena y comprensible la intención que la asociación ha querido transmitir en estas jornadas: el papel de las asociaciones en el rescate del patrimonio y la aportación que Lieva ha realizado a la comarca al haber recuperado patrimonio natural, senderista, industrial, hidrográfico y monumental.

martes, 4 de noviembre de 2003

LA ASOCIACIÓN LIEVA PROPONE LA RECUPERACIÓN DEL PUENTE MEDIEVAL DE LA NAVA


La Asociación Cultural Lieva está trabajando en un proyecto para recuperar el puente medieval que se encuentra en término municipal de La Nava, para lo cual presentará un proyecto al Ayuntamiento de esta localidad.

Se trata de uno de los elementos patrimoniales más importantes del pueblo, situado en un entorno privilegiado, a orillas de la ribera del Múrtigas, conformando un enclave que aúna el patrimonio monumental e histórico con el natural y medio ambiental.

Aunque en La Nava es conocido como el viejo “puente romano”, se conoce perfectamente su procedencia medieval. A través de los estudios del fallecido Servando Valiente, sabemos que fueron los molineros navinos los que impulsaron su construcción. Así, a finales del siglo XV, los molinos del término municipal crecieron en tal medida que recibían cereales procedentes de distintos lugares de España y Portugal para ser molidos en ellos.

Este tráfico era constante a lo largo de todo el año, incluso en los meses más lluviosos, donde el río Múrtigas llevaba un gran caudal que lo hacía infranqueable. Para cruzar el río, pues, fue construido este puente gracias a las aportaciones de los molineros de La Nava en el año 1484.

La construcción presenta dos arcos u ojos, de distinto calibre. El principal tiene una altura considerable para salvar la ribera incluso en épocas de crecida. Sin embargo, el segundo arco está enclavado en la roca y se encuentra en la actualidad prácticamente cegado por el material que arrastran las aguas.

La Asociación Cultural Lieva está segura que el “puente romano” puede convertirse en un lugar de atracción turística importante para La Nava y que sólo se precisa voluntad para acometer las actuaciones necesarias. Sería precisa la limpieza del lugar y la mejora del acceso, así como la construcción de determinadas instalaciones de señalización y de disfrute.

La respuesta del Ayuntamiento de La Nava ha sido muy positiva, por lo que se dirigirán a los organismos y entidades competentes para afrontar la revalorización de este patrimonio. Es precisamente La Nava una de las localidades que cuenta con un mayor y de más calidad número de elementos patrimoniales, entre los que se encuentra la Ermita de las Virtudes, recientemente declarada bien de interés cultural, la central hidroeléctrica de El Salto, el humilladero del Cristo de los Caminantes, así como diversos yacimientos arqueológicos. La intención de la corporación municipal es potenciar el turismo rural y cultural en La Nava y fomentar proyectos de desarrollo basados en esta riqueza patrimonial.

domingo, 14 de septiembre de 2003

Lieva muestra el patrimonio industrial serrano


Otra de las iniciativas que Lieva ha organizado en torno al patrimonio industrial serrano han sido las visitas y jornadas de puertas abiertas realizadas "in situ" en antiguas instalaciones industriales. Entre ellas, destacan las desarrolladas en la antigua central hidroeléctrica de Los Batanes, popularmente conocida como "El Salto", situada en el término municipal de La Nava.

martes, 1 de octubre de 2002

PATRIMONIO INDUSTRIAL EN LA COMARCA DE LA SIERRA

La celebración el próximo sábado, día 6 de Octubre, de las Jornadas Europeas de Patrimonio se nos antoja una buena ocasión para reflexionar acerca de la importancia que este elemento cultural tiene en el territorio onubense.

Huelva atesora una larga lista de edificios, bienes muebles, tradiciones, lugares y actividades que pueden ser considerados parte de su rico patrimonio. Desde siempre hemos entendido el Patrimonio en un sentido laxo, incluyendo el legado por la naturaleza y el medio, y también el procedente de la actuación humana. En la Comarca de la Sierra, esta intervención ha sido respetuosa con el entorno, construyendo una paisaje humanizado y consolidando multitud de elementos patrimoniales. Desde el religioso, militar o nobiliario patrimonio monumental, que incluye castillos, fortalezas, iglesias, ermitas, mezquitas, etc., hasta la modesta pero impresionante arquitectura popular, repleta de fórmulas domésticas e idóneas soluciones para el desarrollo de la vida familiar. Sin olvidarnos de las infinitas formas artesanales con que el serrano ha ido domesticando los elementos que le circundaban, el riquísimo, en todos los sentidos, patrimonio gastronómico, las tradiciones festivas y socioculturales mantenidas desde hace siglos, la arqueología, la literatura, el patrimonio industrial, etc.

Esta última es una de las manifestaciones menos conocidas por los ciudadanos y también menos valorada. Ni los vecinos ni los visitantes están acostumbrados a apreciar la importancia del patrimonio industrial serrano. En otras comarcas, especialmente la Cuenca Minera, son perfectamente visibles los vestigios de la actividad transformadora del hombre. Sin embargo, en la Sierra, a pesar del olvido ancestral y del abandono que ha sufrido durante muchas décadas, también han existido iniciativas industriales, empresas que han dejado un apreciable patrimonio que empieza a recuperarse.

Nos gustaría contribuir a esta reivindicación histórica, mencionando, si acaso sea brevemente, uno de los conjuntos más importantes que el patrimonio industrial conserva en la Sierra. Se trata del conjunto de edificios, objetos, artilugios, lugares y documentos fruto de la actividad de la empresa Santa Teresa de Electricidad, empresa fundada en 1902, verdadera pionera de la tardía revolución industrial serrana y referente vital para muchas familias durante casi un siglo.

La iniciativa nació de un desvío de la ribera del Múrtigas en la aldea de Las Chinas, en Galaroza, y construyó una lieva o conducción de muchos kilómetros, para llevar el agua hasta un depósito o cámara de captación, desde la cual arrojar el líquido hacia la Central Hidroeléctrica de Los Batanes, en término de La Nava, y producir electricidad. Además de estas instalaciones, ampliadas y mejoradas a lo largo del tiempo, Santa Teresa contó con una Central Térmica, en El Repilado, con almacén de trigo, panadería, cocheras para la empresa Automóviles de la Sierra, serrería, etc.

Hoy se conservan milagrosamente muchos de estos edificios y construcciones, además de libros, fotografías, y documentos suficientes para reconstruir la historia económica de la comarca y buena parte de la vida de sus vecinos.

La Asociación Cultural Lieva lleva mucho tiempo intentando poner en valor dicho patrimonio. Socios como Leandro Peña, Eloy García, Antonio F. Tristancho o Félix Sancha, se han esforzado, con investigaciones, publicaciones, excursiones culturales, exposiciones y proyectos, para recuperar y difundir estos elementos, y para demostrar que en la Comarca serrana también existen ejemplos de este patrimonio industrial. La próxima iniciativa de nuestra Asociación es presentar un proyecto para crear un Museo de la Electricidad en la Sierra, ubicado en el término municipal de Jabugo, en el que pretendemos implicar al Ayuntamiento, a la empresa Sevillana-Endesa y a la Consejería de Turismo y Deporte.

La celebración de las Jornadas Europeas de Patrimonio y su dedicación al Patrimonio Industrial, puede ser un buen incentivo, a la hora de reivindicar la importancia de este patrimonio serrano y para demostrar que existen otras Comarcas onubenses que también merecen ser conocidas por estos vestigios de la actividad industrial humana.